Todo un mundo

Domingo, 29 noviembre 2015 1

Hay personas que no son simplemente personas, sino que son un lugar, todo un mundo. A veces encuentras a alguien donde podrías pasar el resto de tu vida.

–Moran, Caitlin. Cómo se hace una chica. 2015, Editorial Anagrama, Barcelona.

Finding Little Italy: un gran viaje por la Italia más pequeña

Martes, 9 junio 2015 2

Desde hace unos meses me encuentro inmerso en la producción de la serie de televisión Finding Little Italy que realiza SkyBridge Productions. El planteamiento es el siguiente: Italia es el destino turístico número uno en el mundo por su arte, cultura, gastronomía… sin embargo eso se traduce en que todos los turistas acaban realizando la peregrinación Roma, Florencia, Venecia. Lo que se pretende con Finding Little Italy es descubrir una Italia más allá de esos destinos recurrentes, la verdadera Italia, la de los auténticos italianos, la de sus verdaderas tradiciones, los artesanos, sus secretos mejor guardados y su auténtica gastronomía.

No hace mucho leía que Venecia ya no es real, el turismo masivo ha acabado con ella. Los genuinos venecianos la abandonan, el ruido de 27 millones de maletas rodando por sus calles adoquinadas los han hecho huir. Su población autóctona actual no es mayor que la que tenía en el siglo XV. La mayoría de pizzas que se sirven en sus restaurantes son congeladas y fabricadas en Alemania. En Roma, el alcalde pide disculpas a los turistas que pagan 64 euros por cuatro helados. En Pisa, miles de personas posan simultáneamente con los brazos estirados para simular en una foto que sujetan la torre inclinada. Cuesta 18 euros subir hasta ella. En Florencia los carteristas hacen su agosto en los alrededores de la catedral.

Eso no es Italia. Eso es un circo.

En Finding Little Italy reclamamos una Italia auténtica, real, alejada de las masificiaciones, de los parques de atracciones en los que se han convertido esas grandes ciudades.

De la mano de Luke Darracott, un viajero nato, al que conocí hace ya no sé cuantos años, emprendemos un viaje por ese lado más íntimo de Italia. La hemos recorrido de norte a sur en estos primeros seis episodios que forman la primera temporada. Hemos ido en busca de la misteriosa trufa blanca, desvelamos los secretos que se esconden tras el parmesano, probablemente el queso más famoso de Italia. Hemos emprendido una búsqueda de los vinos más interesantes, desde el Piemonte a la Toscana. Hemos indagado en las raíces de sus compositores más representativos, como Puccini, o sus símbolos más emblemáticos como Ferrari. Hemos viajado a Módena, Orvieto, Bracciano, Lucca, Alba o Alassio, lugares de los que tal vez nunca hayas oído hablar, pero que esconden la verdadera esencia de uno de los países más visitados del mundo.

Para la distribución contamos con Off the Fence, uno de los grandes de la televisión mundial, con representación en los cinco continentes y con los que esperamos llegar a televisiones de todo el mundo.

Dioses y hombres, una reflexión sobre Las Bacantes de Eurípides

Sábado, 4 abril 2015 1

No hay tragedia griega que mejor represente la relación entre humanos y dioses que Las Bacantes de Eurípides. En esta tragedia, Dioniso reivindica su papel de dios ante el pueblo de Tebas, que rechaza reconocerle como tal. A pesar de ser hijo de Zeus y de la mortal Semele, Penteo, rey de la ciudad, niega su deidad, considerándole un fraude, prohibiendo sus ritos inmorales y disolutos.

En Las Bacantes encontramos esa dualidad entre dioses y humanos, cara a cara, con un claro mensaje final: no puedes desafiar a los dioses, no puedes dudar de su autoridad, debes confiar en ellos, o de lo contrario, el precio que deberás pagar será el de tu propia vida.

«No levantes las armas contra un dios» advierte Dioniso.

Dioniso es un dios extraño y ambiguo. Le conocemos, sobre todo, como inventor del vino, pero su propósito es mucho mayor y mucho más complejo. Utiliza diferentes nombres, como Baco, Bromios, Lyaeus o Eleuterio, el libertador. Es además el dios de las máscaras y el de la actuación.

Posee un fuerte vínculo con los humanos: tiene la habilidad de inducir a la locura o al éxtasis, un delirio provocado por la danza frenética y la ingesta de vino, que despierta las pasiones humanas. El vino es una invención de Dioniso para los humanos, una puerta que nos conecta a otro mundo o dimensión. Cuando el dios entra en el cuerpo de los humanos, estos adquieren la habilidad de la profecía.

En Las Bacantes los hombres se muestran divididos frente al dios Dioniso. A un lado se encuentran aquellos que creen en su deidad y participan de sus ritos, como Cadmo, antiguo rey de Tebas, o el adivino Tiresias o las bacantes: Agave, Ino, Autonoe. A otro lado se encuentra el rey Penteo, que niega su divinidad.

Cadmo trata de hacer ver a Penteo que aquellos que se creen mejores que los dioses sufrirán el castigo divino. Las Bacantes, las adoradoras de Dioniso, también alertan de que el dios tiene un importante mensaje que comunicar y que aquellos que lo reciben y aceptan y siguen sus rituales, alcanzan la felicidad:

«Bienaventurado el que dichoso
sabe los misterios de los dioses,
santifica su vida»

En cualquier caso, Penteo se resiste y Dioniso gradualmente le conduce a la locura. En primer lugar, el dios se burla de él haciéndole creer que le ha atrapado, cuando realmente es un toro lo que había aprisionado (221-222). Más tarde el dios le persuade de vestirse como una mujer e ir hasta Citerón para ver a las bacantes bajo su éxtasis divino. Cuando las mujeres reconocen a Penteo, le desmiembran, tal y como habían hecho anteriormente con varios animales. Brutalmente, su madre, Agave, una de las Bacantes, corta su cabeza.

Las premoniciones de Cadmo se cumplen finalmente. La ira de Dioniso cae sobre aquellos que negaron su divinidad: soy un dios y vosotros habéis blasfemado contra mí. Dioniso reclama su posición superior sobre los humanos y no halla obstáculos para vengarse de aquellos que se resistan a creer en él.

Curso de Autodistribución para Aprendiz de cine

Viernes, 9 enero 2015 1

Desde que empecé a trabajar en esta profesión he visto cambiar de forma drástica el modo en el que se distribuye el cine. No solamente cómo se distribuye, sino cómo se financia y comercializa. Es necesario estar permanentemente investigando nuevos métodos y canales para rentabilizar películas, cortometrajes y documentales. Hoy día, precisamente cuando las formas de financiación han cambiado tanto, y cada vez es más habitual ver obras audiovisuales donde parte del presupuesto (si no todo) ha sido aportado por el propio director, o por el equipo técnico y artístico, o amigos y familiares a través de campañas de crowdfunding, es necesario que se conozcan y dominen las herramientas para ver esas inversiones retornar con beneficios. El esquema tradicional de distribución ha dejado de ser eficaz. Hoy es más sencillo que nunca poner a la venta una obra audiovisual, pero también precisamente por eso la competencia es mayor y por tanto hay que tener muy claro cuál es nuestro producto y cómo llegaremos al público que queremos alcanzar.

Por esta razón impartí el pasado mes de septiembre el I Curso de Autodistribución para Aprendiz de cine. Ahora, el 17 y 18 de enero de 2015, daré la segunda edición del mismo debido al éxito de la primera. En esta ocasión quiero dar una imagen general en la estructura y funcionamiento del mercado, de cómo identificar a nuestro público, de las ventajas de trazar estrategias de producción y financiación, cómo moverse en los festivales de cine, cómo contactar con televisiones, distribuidores y agentes de venta y repasar los recursos online más interesantes y útiles para poner a la venta nuestros trabajos, entre otras muchas cosas.

Si estás interesado en realizar el curso intensivo de dos días, puedes acceder a esta página de Aprendiz de cine donde encontrarás más información al respecto.

Conservar la experiencia

Miércoles, 17 diciembre 2014 2

Tú te sentías atraído por él. Atraído por su juventud, por su talento y por la bochornosa perspectiva de formar parte de la película Cats. ¿Incluiste eso en tu artículo del Times? Y nosotros lo convertimos en una anécdota para contarla en sociedad como estamos haciendo ahora, pero fue una experiencia ¡Yo no voy a convertirlo en una anécdota! ¿Cómo podemos evitar que eso nos ocurra? ¿Cómo podemos acoplarlo a nuestras vidas sin convertirlo en una anécdota? Cuando ya ninguno tenga dientes en la boca seguirán rumiando esta historia: “¿Recuerdas aquella vez que un impostor se metió en nuestras vidas?, cuéntales la historia de ese chico”. Y nos convertiremos en máquinas que no dejarán de escupir estas anécdotas, ¡pero fue una experiencia!

¿Cómo conservar la experiencia?

–Stockard Channing en Seis grados de separación