Reflexión: ‘The artist’

No quedan muchos días de fiestas, así que no hay tiempo que perder: os recomiendo encarecidamente que vayáis a ver The artist.

Es una de las películas más sorprendentes del año pasado. En primer lugar, llamará la atención el hecho de que es muda, que no es poco. Glorioso blanco y negro. Y que aplicando una forma de hacer cine, que lleva 80 años considerándose como pasada de moda, consigue narrar una historia cargada de sensibilidad y preparada para los ojos del siglo XXI. Extrañamente maravillosa. Y viene a demostrar que algo se perdió con la llegada del cine sonoro, que de algún modo hemos olvidado a leer las imágenes por sí mismas.

Sí, es muda. Pero no es un mero truco para llamar la atención de una audiencia exhausta de tecnologías aplicadas, altas definiciones y experiencias al límite. Es muda porque no podría ser de otro modo.

La partitura musical Ludovic Bource, es una delicia.

Pero lo mejor, él. Jean Dujardin. Su sonrisa atemporal. Nadie lo hubiese hecho mejor.

No hay tiempo que perder: corred a ver The artist. En una pequeña joya que no os debéis perder.

Elías, objetivo cumplido

La película El regreso de Elías Urquijo ya ha sido rodada. Lo he hecho rodeado de grandes profesionales y amigos sin los cuales hubiese sido imposible.

Ha sido muy duro, pero estoy muy orgulloso de haber alcanzado el objetivo: llegar hasta el final, rodarla y estar convencido de que no hubiese podido ser mejor de otro modo.

Me gustaría dar las gracias uno a uno a todos los que han hecho posible este sueño. Lo haré, desde estas mismas páginas, dedicándoles el tiempo y la atención que se merecen.

Por lo pronto, aquí os dejo el trailer de la película. Espero que os guste verlo, tanto como a nosotros hacerlo.

-Roque.

Reflexión: ‘El origen del planeta de los simios’

Con esta obra se culmina el proceso de idiotización al que nos tiene sometidos Hollywood de un tiempo a esta parte. Pequeño paso atrás en los efectos especiales, especialmente después de películas como King Kong de Peter Jackson, pero una opción para un sábado de agosto. La sesión golfa del Kinepolis está a reventar. Hasta un matrimonio lleva a su hijo de cuatro años bien entrada la medianoche. La crisis se llevó por delante el presupuesto para la canguro.

La película se desinfla con un par de traiciones al pacto de verosimilitud que firma en los primeros minutos. En fin, la trama llega exhausta al último acto, desluciendo considerablemente el numerito del Golden Gate.

Sobre James Franco, una aclaración: este chico según la película, puede salir feo, normal o guapo. En esta le toca salir normal. Eso es así.

En resumen: ya me había parecido que Tim Burton había bajado el listón del mundo simio. Pues no, seguimos sin tocar fondo.

Feliz verano.

-Roque.

Reflexión: ‘Primos’

Ayer asistí al estreno de Primos de Daniel Sánchez Arévalo, una premiere por todo lo alto, a tres salas, de las de Kinépolis, ni más ni menos. Allí estaban todos: el equipo al completo, la crème de la crème del cine patrio, la ministra y el genial Pepe Ocio. Eso no se ve todos los días.

También fue fantástico reencontrar a parte de mis compañeros en la ya, gracias a Dios, extinta, Ana y los 7. Aquel fue mi primer trabajo en la gran ciudad. Entré como meritorio, a conducir y a llevar a actores a su casa. Cuando eres meritorio, todo el mundo es tu jefe. Yo tuve la suerte de que mi jefa suprema fuese Alicia Yubero, la directora de producción de la mencionada serie y de la película Primos. Siempre me alegra ver a Alicia, para mí siempre ha sido un modelo a seguir. Desde aquí le mando un beso enorme. Te llamo la semana que viene.

También pude ver en los créditos a otros conocidos como Nacho Lozano o Nerea Orce, jefes míos antaño, y que siguen dando caña, haciendo buen, buen cine.

Y es que Primos es una de esas comedias románticas refrescantes, sencillas y amables, como hace tiempo que no se prodigan por las salas. Le auguro buena trayectoria en taquilla. Gustará, porque los actores están fantásticos, porque la película no decae y porque el sabor de boca que deja invita a sugerirla al salir del cine.

Quim Guitérrez, Raúl Arévalo y Adrián Lastra están fantásticos, puede que en algún momento excesivos, pero perdonable. Igualmente maravilloso el respaldo de secundarios, niño incluído. Por cierto, brillante el niño, Marcos Ruiz. Y brillante Clara Lago.

Mención especial para la fotografía: Juan Carlos Gómez. Bravo. Qué azules y verdes.

La trama. Novio plantado en el altar, Quim, encuentra consuelo en sus primos: uno testosterónico, Raúl, y otro hipocondríaco, Adrián. Plan: regresar al pueblo del veraneo adolescente, Comillas para más señas, en plenas fiestas, a por la novia de aquel entonces. El resto, hay que verlo.

Plan 10 para el fin de semana.

  • Translator