Categoría: cine

Mi boda del año

La semana pasada realicé un improvisado y breve viaje a Francia para asistir a la boda de mi amigo Pierre Kiwitt con la bellísima Isabelle Pollet-Villard, bailarina y amiga también.

El evento tuvo lugar en la Champagne, en el pequeño pueblo de Annéville-la-Prairie, una aldea de apenas unas decenas de habitantes, un entorno idílico para un enlace que no podía perderme, por todo lo que me une a Pierre, al que conozco desde hace ya ocho años y del que puedo presumir como una de las mejores personas que he conocido: generoso, decidido, divertido, honesto y leal.

Pierre Kiwitt

Pierre ha atravesado por momentos duros en los últimos años y éste era un día para desterrarlos y empezar una nueva vida junto a la que es, sin duda, una de las mujeres más maravillosas que he conocido.

Fue en Madrid el año pasado, ella llegó a esta ciudad de gira con el ballet de la ciudad de Munich para actuar en Los veranos de la Villa. Fue fantástico verla actuar bajo el nocturno cielo de mi ciudad, aquella noche de verano, la primera vez que pude concluir un espectáculo de ballet sin sentirme como un idiota por no haber entendido nada de lo que veía.

Isabelle Pollet-Villard

A la boda asistieron personalidades del mundo del cine y de la televisión de toda Europa, pero sin duda lo que más me apetecía volver a ver era a Coralie Audret, pareja de Xavier Lafitte, con el que había estado unos días antes en Madrid, coincidiendo con su rodaje de la película Aguila Roja. Adoro a Coralie, me recuerda a Sofía Loren, no sé, tiene un algo especial, la rodea un áura de esas que dicen, un áura que hace que la mires y la mires y no le puedas quitar el ojo de encima. Además Coralie es inteligente, audaz y conversar con ella, un auténtico placer. Pronto estrenará obra en París y no podré perdérmela. Ya os hablaré de ello cuando tenga más detalles.

Con Xavier y Coralie viajé desde París hasta la Champagne, en un viaje-rally por las carreteras de la campiña francesa, luchando por llegar a tiempo a la ceremonia, debido en gran medida nuestro retraso a que Movistar tuvo a bien tardar en darme servicio telefónico en Francia unas 8 horas. A tientas, mendigando los móviles a los extraños, pude localizar a Xavier y Coralie en París y quedar con ellos para emprender nuestro viaje por el norte del País. Finalmente, para asombro nuestro, llegamos a tiempo, aunque tuvimos, eso sí, que cambiarnos de ropa escondidos tras el coche, a pocos metros de la iglesia. Mereció la pena.

Roque Madrid, Coralie Audret, Xavier Lafitte

La ceremonia fue adorable, breve y adorable, como deben ser las ceremonias. Estuvo amenizada por el encantador coro de amas de casa del pueblo, que compartieron con nosotros su más exquisita selección de temas romántico-religiosos, y conducida por un entrañable párroco al que, sorprendentemente, se le entendía todo, aún a pesar de que mi francés es muy rudimentario.

Pierre Kiwitt e Isabelle Pollet-Villard

Finalmente, pasamos el resto del día, entre copas de champagne y exquisiteces varias, en la casa de campo de la abuela de Pierre, un escenario incomparable para un día así. No lo olvidaré, sin duda, y desde aquí les deseo lo mejor, que se lo merecen, de verdad que se lo merecen. Nos vemos pronto, chicos.

Un abrazo.

-Roque.

PD: por cierto, las cabinas de teléfono están en inminente peligro de extinción. Deberíamos hacer algo.

Reflexión: ‘Sherlock Holmes’

Robert Downey Jr y Jude Law en Sherlock Holmes

Como tirar una moneda al aire, cara o cruz, encontrarás a quien le guste y a quien no. Como no había apostado mucho por ella, salí ganando y acabó gustándome.

Guy Ritchie ha creado un Sherlock Holmes para el siglo XXI, más excéntrico, más extravagante y, tras repasar las novelas del Conan Doyle, más original que nunca. Y es que habíamos visto Sherlocks buenos, malos, regulares, pero estaba convencido de que Robert Downey Jr. no dejaría indiferente a nadie. A pesar de que no es santo de mi devoción, me atrevería a asegurar que él es el máximo responsable de esta película, una entretenida propuesta para una noche de verano, sin duda. Se trata de tumbarse y dejarse llevar por Robert Downey Jr. y Jude Law, Sherlock y Watson, unos Butch Cassidy y Sundance Kid a la victoriana, a lo largo de sus dos largas horas de duración.

Desde el planteamiento, la película está concebida para el espectáculo audiovisual, y salvo algún momento de ritmo más lento, el conjunto final funciona, especialmente cuando le sumas la original e inesperada banda sonora de Hans Zimmer a los puñetazos más dolorosos que recuerdo en una película.

Sin duda, el más particular de todos los Sherlocks y un título más para la videoteca.

-Roque.

Escribiendo a oscuras

El paciente inglés

Amor mío, te sigo esperando, ¿cuánto dura un día en la oscuridad? ¿Una semana? El fuego se ha apagado. Empiezo a sentir un frío espantoso, debería arrastrarme al exterior, pero entonces me abrasaría el sol. Temo malgastar la luz mirando las pinturas y escribiendo estas palabras. Morimos, morimos, morimos ricos en amantes y tribus y sabores que degustamos en cuerpos en los que nos sumergimos como si nadáramos en un río, miedos en los que nos escondimos como esta triste gruta. Quiero todas esas marcas en mi cuerpo. Nosotros somos los países auténticos, no las fronteras trazadas en los mapas con nombres de hombres poderosos. Sé que vendrás y me llevarás al palacio de los vientos. Sólo eso he deseado, recorrer un lugar como ése contigo, con nuestros amigos, una tierra sin mapas.

La lámpara se ha apagado… y  estoy escribiendo a oscuras…

El paciente inglés, basada en la novela de Michael Ondaatje,
escrita y dirigida por Anthony Minghella

La mujer más maravillosa que existe

Jack Nicholson y Helen Hunt en Mejor... Imposible

Puede que yo sea la única persona sobre la faz de la tierra que sepa que eres la mujer más fantástica de la tierra. Puede que yo sea el único que aprecie lo asombrosa que eres en cada una de las cosas que haces y en cómo eres con Spencer… Spens, y en cada uno de los pensamientos que tienes y en cómo dices lo que quieres decir y en cómo casi siempre quieres decir algo que tiene que ver con ser sincero y bueno. Y creo que la mayoría de la gente se pierde eso de ti, y yo les observo preguntándome cómo pueden verte traerles su comida y limpiar sus mesas y no captar que acaban de conocer a la mujer más maravillosa que existe. Y el hecho de que yo sí lo capte me hace sentir bien conmigo mismo.

Mejor… imposible, escrita por Mark Andrus y James L. Brooks y
dirigida por James L. Brooks

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