Finalmente el Consejo de Ministros de hoy 19 de marzo aprobó en Sevilla enviar al Congreso el texto de la conocida como ‘Ley Sinde’, que prevé el cierre de ‘webs’ que permitan la descarga no autorizada de contenidos protegidos. Dicha ley prevé un sistema mixto para decidir sobre el cierre de webs en el que intervendrán una comisión de Propiedad Intelectual (dependiente del Ministerio de Cultura) y la Audiencia Nacional, que será la encargada de llevar a cabo un proceso judicial ‘ultrarrápido’ en la vía contencioso-administrativa, y mediante el cual se podrá decretar el cierre de páginas web en tan sólo cuatro días.
Ante este atentado contra la libertad de expresión republico la entrada que ya publiqué el pasado 2 de diciembre, en señal de protesta por este deterioro de nuestros derechos fundamentales. De aprobarse dicha Ley, España será, sin duda, un país peor.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español,perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural.Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
También está disponible en inglés, francés, portugués brasileiro, sueco y catalán, gallego, asturiano, aragonés,euskera.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
También está disponible en inglés, catalán, gallego y asturiano.

Con motivo del primer Spanish Film Market del LesGaiCineMad, el Festival Internacional de Cine LGBT de Madrid, donde está presente Sandra o Luis, nos han hecho una entrevista a Janis Ozoliñs-Ozols, el director de la obra, y a mí. En concreto a mí me preguntaban por cómo fue el proceso de producción.
No es fácil encontrar a gente que esté dispuesta a “desundarse” delante de una cámara y mostrarse tal y como es, pero sabíamos que si no conseguíamos eso, Sandra o Luis no funcionaría. Pero para eso tenemos a un gran maestro, a Janis. Él sabe escudriñar a la gente, encontrar al personaje dentro de la persona, y consiguió enamorar al público de Sandra. Hizo un gran trabajo y eso se aprecia desde el primer minuto. También contábamos con la colaboración, abierta, generosa, de los propietarios de salas y locales donde Sandra suele actuar y donde se rodó el documental.
Por otro lado, tuvimos un gran espaldarazo al contar con el apoyo de la productora El Deseo, de los hermanos Almodóvar, Pedro y Agustín, que gentilmente nos cedió imágenes de películas como Todo sobre mi madre, o La mala educación, donde aparece Sandra.
En general puedo decir que fue fantástica la producción del documental, y que me gustaría seguir trabajando en esta línea. De hecho, desde hace algún tiempo me he comprometido a trabajar en otro documental biográfico sobre un gran personaje del mundo transexual.
Otro momento destacable es cuando Janis subraya los méritos que tiene nuestro documental:
Ha sido muy importante el rodaje de este documental porque es un reflejo de décadas de la vida de los transexuales en España. Ha sido sorprendente descubrir que los jóvenes de hoy día no sabían que por sólo estar travestido podían meterte en la cárcel. Sandra o Luis ayuda a entender el lado humano del transexualidad. Los mismos transexuales que lo han visto quedan satisfechos porque es uno de los pocos documentales donde no se trata de cosas físicas como extirpación de genitales o construcción de pechos, sino que trata de sentimientos. En el estreno comprendí que había elegido el camino adecuado, cuando tras el documental hablaba con la gente y les veía emocionados hasta las lágrimas.

Sandra o Luis obtuvo el premio a Mejor documental y quedó finalista como mejor película del LesGaiCineMad en 2006. El resto de la entrevista la podéis ver en la misma web del SFM.
-Roque.

“El hecho de que un creyente sea más feliz que un escéptico no es más relevante que el que un borracho sea más feliz que un sobrio”.
–George Bernard Shaw
Buenas noticias para el oscurantismo español. El actual gobierno va a recortar un 15% el presupuesto de los organismos públicos de investigación, drástica medida para un sector que ya de por sí vive bajo la asfixia de unos presupuestos demasiado apretados y un eterno “ya llegará”.
Concretamente los organismos afectados serán el CSIC, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), el Instituto Español de Oceanografía (IEO), el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
Me encantan las películas de alienígenas y de niños que, en ocasiones, ven muertos, pero por encima de eso me gustaría saber que el país en el que vivo es un referente científico en el mundo, como ya lo es en el deporte; me gustaría levantarme un día y que me digan que el atún rojo ya no está en peligro, que estamos más cerca de entender el universo, que un nuevo satélite ayuda a salvar vidas, que hay vida en Marte o que ya sabemos cuáles son los volcanes que están a punto de estallar. Y eso sólo se hace con ayuda de la ciencia. Eso, o seguir siendo un país de segunda división, un país de pandereta.
Por eso protesto enérgicamente contra ese recorte presupuestario y te invito a que, si opinas como yo, te unas a esta iniciativa y escribas hoy un artículo en tu blog donde expongas tus razones. También te puedes unir al grupo que se ha abierto en Facebook y que, a estas horas, ya cuenta con más de 4.000 miembros.
Este artículo forma parte de la iniciativa La ciencia española no necesita tijeras.