Nací en 1976, el año de Taxi Driver, de Martin Scorsese. También fue el de Rocky, que ganó el Oscar a mejor película y guión, entre otros; Carrie, la película que lanzó a la fama a Sissy Spacek; la película en torno al escándalo Watergate, Todos los hombres del presidente, Network, el King Kong de (la sexy) Jessica Lange, Novecento de Bertolucci, la hilarante Un cadáver a los postres, o La Trama, la última película del gran Hitchcock.

Pero la película con la que me quedo de aquel año es sin duda La Profecía. ¿Que por qué? Bueno, creo que tratándose esta lista más de un recorrido sentimental por mis recuerdos cinematográficos que de una enumeración académica de las mejores películas de aquel año, se entenderá que deje a un lado títulos del párrafo anterior como Taxi Driver o Carrie.
Todo empezó con El exorcista. La había visto un año antes de que La Profecía llegara a mis manos. Por aquel entonces ya llevaba el veneno del cine de terror corriéndome por las venas y no pude dejar de interesarme por un VHS demasiado usado que había en el videoclub de la esquina, con la cantidad de cosas que parecía que tenían en común: otro niño y otra vez el demonio. Eso había que verlo. Y rápidamente pasó a estar entre mis películas favoritas por varias las razones.
- En primer lugar, por el tema: el demonio. Desde pequeño me ha aterrorizado la figura del diablo: para eso la inventaron y conmigo funcionaba a las mil maravillas. Todo el cine que ha tratado estos temas, que ha sido poco y habitualmente malo (o muy malo), era como un maldito imán que me atraía y me hacía sentir idiota cuando luego pasaba las noches en vela rezando. Recientemente he leído un interesante libro del que os tengo que hablar: El diablo en la Edad Media.
- Gregory Peck. Una de las pocas estrellas clásicas de Hollywood a los que he podido ver en el cine y disfrutar en activo (como en Gringo Viejo o El cabo del miedo).
- La banda sonora de Jerry Goldsmith. Inconfundible, fantásica. Ave Satani. Qué suerte que había por casa un vinilo de una colección que habían comprado mis padres, Cine & Música se llamaba, que llevaba el tema. Aunque lo escuchaba con reparos, no fuera que tanto Ave Satani invocara algo extraño en el comedor.
- Los ojos de Lee Remick. Aunque siempre la recordaré por Días de vino y rosas, el blanco y negro de ésta no permitía apreciar el azul de los ojos de Lee.
- Y el decorado del cementerio y los rottweilers. El primero era genial: tenía de gótico, de cartón piedra y de cinematográfico lo que pocos decorados. Y bueno, qué decir de los simpáticos perritos que aparecen por doquier a lo largo de toda la película… ¿son un clásico? Un símbolo del mal, como pocos.
En 2006 se rodó el remake. No la he visto. Tampoco tengo muchas inquietudes por ir a buscarla, aunque no dejaré de verla si cae en mis manos.

¿Os gusta La Profecía? ¿Cuál es vuestra película del 76?
Un saludo.
Roque.

