
Claves selectas elaboradas en 1844 por Richard Ford, viajero e hispanista británico, sobre Murcia y sus gentes.
Hoy, Lorca.
Lorca es lugar aburrido y poco social. Las calles son empinadas y angostas.

Claves selectas elaboradas en 1844 por Richard Ford, viajero e hispanista británico, sobre Murcia y sus gentes.
Hoy, Lorca.
Lorca es lugar aburrido y poco social. Las calles son empinadas y angostas.

Claves selectas elaboradas en 1844 por Richard Ford, viajero e hispanista británico, sobre Murcia y sus gentes.
Hoy, Murcia capital.
Murcia fue tomada a los moros en 1240 por Fernando el Santo. Se rebeló y fue reconquistada por Alfonso el Sabio, quien dejó como precioso legado sus intestinos al deán y al capítulo, es decir, algo así como enviar bacalao a Escocia. Si les hubiera legado un poco de su cerebro, esta sede y ciudad de zopencos quizá habría podido beneficiarse, porque es la ciudad más plumbea de España, que no es poco decir, y una de las más secas. Pero siempre que hace falta lluvia se saca en grandiosa procesión la imagen milagrosa de Nuestra Señora de la Fuensanta, que está en Algezares, a una legua; este lugar, su santuario, es también sitio favorito de vacaciones para holgazanes y devotos.

Claves selectas elaboradas en 1844 por Richard Ford, viajero e hispanista británico, sobre Murcia y sus gentes.
Hoy, visión general.
En Murcia, Murtia, la diosa pagana de la apatía y la ignorancia reina sin rival ni inquietudes. “La monotonía, por doquier, usurpa su antiguo reino”. Las clases pudientes vegetan en una monótona existencia social, sin otras preocupaciones que el puro y la siesta. Pocos hombres que merezcan el nombre de ilustres han salido de esta trasnochada provincia. Las clases bajas, dedicadas principalmente a la agricultura, son alternativamente perezosas y laboriosas, conservando la Inedia et Labor del antiguo ibero. Su fisionomía es africana, y muchos han emigrado recientemente a Argelia. Son supersticiosos, pendencieros y vengativos, e incluso dicen de sí mismos y de su provincia que tanto la tierra como el clima son buenos, pero que mucho de lo que hay entre ambos es mal: El cielo y el suelo es bueno, el entresuelo es malo.

Exquisita. Ritmo Mendes. Actores que llenan la pantalla. No hace falta nada más. Ella se lo come a él. Él se la come a ella. Y los dos, para comérselos. Y Kathy Bates, que siempre da gusto verla. Thomas Newman, en su línea. Para bien y para mal.
Muy recomendable.
Y la pareja de al lado, él a ella: la próxima vez elijo yo.
Ay, Murcia. Si después de todo Richard Ford tenía razón.