
Mal llamada Alicia en el país de las maravillas.
Decepcionado. Esa es la palabra que mejor define el estado en el que acabé. Decepcionado y agotado, por esforzarme durante toda la película para que me gustase y no conseguirlo. Yo sólo quería ver una película sobre el libro de mi infancia, ¿era pedir demasiado?
Decepcionado, porque adoro a Tim Burton y se me escapan las oscuras razones que le han llevado a esta distorsión de la Alicia que habita en los libros y en el subconsciente del público: la trama está distorsionada, para lucimiento de Depp, y balbucea en un sentido y en otro sin definirse claramente en ningún momento, con una batalla final más propia de Dragones y Mazmorras que del libro de Carroll. Más que un homenaje al personaje, parece una venganza: Alicia queda vulgarmente eclipsada por un Sombrero Loco, humanizado, psicoanalizado y, a la postre, absurdo.
Eso sí, bravo por la puesta en escena. ¡Que arda Pandora! Y bravo por Danny Elfman, que sale dando la cara con una partitura prodigiosa y memorable. En Spotify podréis comprobarlo si no lo habéis hecho ya.
En definitiva, decepcionado, porque lamentablemente no ha dejado poso. En mí, claro, porque lo que es en taquilla, aún andan contando los fajos, que no son pocos. Eso sí, buena noticia para futuros directores: la película de Alicia en el país de la maravillas siguen sin estar hecha.
-Roque.

–Te habría querido… para siempre. Ahora vete, por favor.
–No me hagas esto, Alice, háblame.
–Te estoy hablando. Vete a la mierda.
–No, perdona, no me has entendido. Yo no quería.
–¡Claro que sí!
–¡Te quiero!
–¿Dónde?
–¿Qué?
–Enséñamelo. ¿Dónde está ese amor? No lo siento, ni lo toco. No lo toco. Lo oigo, oigo… oigo palabras, pero no me sirven de nada tus palabras vacías. Digas lo que digas, ya es tarde.
–¡Por favor, no me hagas esto!
–Ya está hecho. Y ahora, por favor, vete.
Closer, escrita por Patrick Marber y dirigida por Mike Nichols.

Sólo hay una cosa que puede disculpar que un documental de animalitos no tenga una fotografía espectacular, y es que cuente con una historia espectacular, y The cove la tiene. No me fue fácil pescarla en pantalla grande, pero finalmente lo logré en los Cines Verdi, a los que no volvía desde la presentación de Piedra sobre piedra.
Premio de la Academia más que justificado para un documental que es periodismo de guerrilla en estado puro, La lista de Schindler de los delfines, sin morbo, sin llevarte las manos a la cara, pero sin tapujos. Un thriller que retrata a los malvados pescadores japoneses sedientos de sangre cetácea sin importarles ni la ética ni el mercurio.
No siempre un documental consigue estremecerte en la butaca como si de un thriller se tratara, pero The Cove lo consigue y ¡vaya que si lo consigue! Altamente recomendable. Si no en cine, en DVD.
-Roque.
¿Recordáis aquella joya de la televisión que era Murcia, qué hermosa eres? Pues no ha cambiado en nada la cosa.
¿El responsable? Su director, Juan Manuel Máiquez. Si vais por Murcia le reconoceréis por su extraordinario parecido con el inspector Clouseau. El cáncer de la industria audiovisual.
-Roque.
Actualización 1 de julio de 2010
Gracias a Amor y pepinillos podemos ilustrar nuestro estudio con un ejemplo gráfico. Esto le cuesta a los murcianos 42 millones de Euros al año.